11 Beneficios comprobados de los omega-3 de pescado

Pocos nutrientes se han estudiado tanto como los ácidos grasos omega-3. ¡No es de extrañar! Son increíblemente importantes para la salud, tanto mental como física.

Hay hasta 11 tipos diferentes de omega-3, pero los que más beneficios han demostrado para la salud son los omega-3 de cadena larga EPA y DHA, presentes en los pescados y, también, en el pavo, pollo y jamón FRIAL con Vidalim.

Quizá su efecto más relevante sea su acción antiinflamatoria. De hecho, la mayoría de las enfermedades crónicas—desde el cáncer a la enfermedad cardiovascular, pasando por el Alzheimer o la diabetes—tienen en común lo que se conoce como “inflamación crónica bajo grado” que va deteriorando traicioneramente células y tejidos de todo el organismo.

Numerosos estudios han visto que los omega-3 reducen ese y otros muchos procesos perniciosos.

Encontrado en upsocl.com

Encontrado en upsocl.com

Estos son 15 de esos beneficios:

1. Ayudan a prevenir la depresión y otras enfermedades psiquiátricas.
Las personas que consumen omega-3 de pescado de forma regular tienen menos riesgo de desarrollar depresión y ansiedad. Incluso, las que ya padecen esos problemas mejoran cuando empiezan a suplementar su dieta con omega-3 de pescado. Un estudio ha visto incluso que una dieta suplementada con EPA puede ser tan eficaz como el antidepresivo más recetado. Otros estudios han visto que una dieta suplementada con omega-3 de pescado puede reducir los cambios de humor y recaídas en personas con trastorno bipolar y esquizofrenia y disminuir episodios de comportamientos violentos.

2. Protegen y mejoran la vista
El omega-3 DHA forma parte de la estructura del cerebro y la retina. Si no consumes suficiente DHA, puedes desarrollar problemas visuales. Una dieta que aporte suficiente DHA se relaciona con menor riesgo de degeneración macular, una de las principales causas de pérdida de capacidades visuales y de ceguera en el mundo.

3. Promueven el desarrollo cerebral del feto y el niño
Que los omega-3 de pescado son esenciales para un correcto desarrollo del cerebro del bebé y del niño es fácil de entender: el omega-3 DHA representa el 40 por ciento de los ácidos grasos poliinsaturados del cerebro y el 60 por ciento de los de la retina.
Un buen aporte de omega-3 de pescado durante el desarrollo del feto y del niño pequeño consigue muchísimos beneficios, entre ellos:

  • Mayor nivel de inteligencia.
  • Mejores capacidades de socialización y comunicación
  • Menos problemas de comportamiento
  • Menos riesgo de retrasos en el desarrollo
  • 4. Mejoran factores de riesgo cardiovascular
    Niveles adecuados de omega-3 de cadena larga se asocian con beneficios en diferentes factores de riesgo cardiovascular:
    Triglicéridos: Los omega-3 ayudan reducir notablemente los niveles de triglicéridos (un lípido o grasa presente en la sangre).
    Presión sanguínea: Los omega-3 de pescado pueden ayudar a controlar la hipertensión.
    HDL o colesterol “bueno” : Un buen aporte de omega-3 puede aumentar los niveles de HDL, el tipo de colesterol que ayuda a mantener las arterias despejadas.
    Trombos: Los omega-3 evitan que las plaquetas de la sangre se unan o “agreguen” formando coágulos o trombos.
    Placa arterial: Los omega-3 ayudan a mantener las arterias suaves y flexibles, lo que previene la formación de placa en su interior.
    Inflamación. Los omega-3 reducen la producción de sustancias inflamatorias que deterioran las arterias.

    5. Reducen los síntomas de déficit de atención con hiperactividad en niños
    No uno, sino varios estudios han visto que los niños con síndrome de déficit de atención con hiperactividad (SDAH) tienen tasas de omega-3 más bajas que los niños sin ese trastorno. Aún más: una dieta suplementada con omega-3 de pescado puede reducir los síntomas de SDAH. Se ha visto que esos omega-3 mejoran la atención y la capacidad para completar las tareas y reducen la hiperactividad, la impulsividad y la agresividad.

    6. Disminuyen síntomas del síndrome metabólico
    No es uno, sino un conjunto de enfermedades que incluyen obesidad abdominal, hipertensión, resistencia a la insulina, niveles altos de triglicéridos y bajos niveles de HDL o colesterol “bueno”. Enfermedad cardiovascular y diabetes son algunas de las muchas y nefastas consecuencias de lo que se conoce como síndrome metabólico. Pues bien, los omega-3 de pescado han demostrado que ayudan a reducir el riesgo de resistencia a la insulina, a combatir la inflamación y a mejorar otros factores de riesgo cardiovascular y diabetes. Hoy, muchos especialistas aconsejan aumentar el consumo de omega-3 de pescado en pacientes con síndrome metabólico.

    7. Ayudan a prevenir enfermedades autoinmunes
    Cuando el sistema inmunitario actúa por error y ataca células y tejidos sanos como si fueran amenazas para el organismo aparecen las enfermedades autoinmunes.
    La diabetes tipo 1 es un ejemplo de enfermedad autoimmune. En este caso, el “las defensas” atacan células del páncreas productoras de insulina.
    Se ha comprobado que un aporte suficiente de omega-3 en los primeros años de la vida reduce el riesgo de varias enfermedades autoinmunes, entre ellas la diabetes tipo 1, el lupus, la artritis reumatoide, la enfermedad de Crohn, la psoriasis y la esclerosis múltiple.

    8. Pueden prevenir el deterioro mental y la enfermedad de Alzheimer
    Varios estudios han relacionado una dieta rica en omega-3 de pescado con menos deterioro mental asociado al envejecimiento y menor riesgo de enfermedad de Alzheimer. Un estudio ha visto incluso que las personas que más pescado consumen tienen más materia gris en el cerebro. (La materia gris procesa la información, los recuerdos y las emociones. )

    9. Ayudan a prevenir el cáncer
    Se ha comprobado que las personas con mayor consumo de omega-3 tienen hasta un 55 por ciento menos de riesgo de desarrollar cáncer de colon. Asimismo, un consumo adecuado de omega-3 de pescado se asocia con menor riesgo de cáncer de mama.

    10. Mejoran la salud de los huesos y las articulaciones
    Se ha comprobado que los omega-3 pueden aumentar la cantidad de calcio de los huesos y, de ese modo, prevenir la osteoporosis. En cuanto a la artritis, pacientes que suplementan su dieta con omega-3 de pescado, ven reducidos sus síntomas de dolor y rigidez.

    11. Previenen trastornos del sueño
    Se conoce ya de sobra la relación entre trastornos del sueño y mayor riesgo de obesidad, diabetes tipo 2, depresión, hipertensión… Asimismo, bajos niveles de omega-3 de pescado en niños y adolescentes aumentan el riesgo de trastornos del sueño. Por el contrario, suplementar la dieta con omega-3 de pescado mejora la calidad y cantidad de sueño tanto en menores como en adultos.

    Mejoran el aspecto de la piel

    Los omega-3 DHA y EPA benefician la piel de muchos modos, entre ellos:

  • Controlan la producción de aceites por la piel
  • Controlan la hidratación
  • Evitan el envejecimiento prematuro de la piel
  • Previenen el acné
  • Protegen la piel frente a los daños de la radiación solar
  •