¿Tomas suficiente zinc? 8 problemas que poca gente conoce

Necesitamos consumir zinc a diario porque es esencial para la salud y nuestro cuerpo no tiene un sistema de almacenamiento de ese mineral.

Carnes y productos cárnicos (de ave, vacuno, cerdo…), mariscos y pescados, huevos y lácteos son las principales fuentes de zinc de nuestra dieta.

Aunque también está presente en legumbres, cereales y otros vegetales, los fitatos (antinutrientes) que contienen esos alimentos impiden la absorción de zinc. De ahí que las dietas vegetarianas tipo vegan se asocien a menudo a déficits de zinc (en esos casos, se recetan suplementos).

Encontrado en nemurugirl.tumblr.com

Fotografía encontrada en nemurugirl.tumblr.com

Estudios científicos rigurosos han asociado el déficit o carencia de zinc con numerosas enfermedades:

  • Embarazo: Una deficiencia, incluso leve, de zinc durante el embarazo puede aumentar el riesgo de gestación prolongada, dolores de parto ineficaces, hemorragia atónica y riesgo para el feto.
  • Cerebro: Los pacientes con enfermedad de Alzheimer y de Parkinson tienen niveles más bajos de zinc que la media. Estudios con animales indican que el zinc se comporta como un antidepresivo.
  • Sistema cardiovascular. El zinc ayuda a regular la tensión arterial. Asimismo, cuando sufrimos hipertensión metabolizamos el zinc de modo diferente.
  • Diabetes: El zinc es importante en la producción, el almacenamiento y la secreción de insulina. Niveles bajos de zinc tienen un papel en la diabetes asociada con enfermedad coronaria arterial y con factores de riesgo como la hipertensión.
  • Sistema inmunitario: Existe una relación entre el déficit de zinc en personas de edad y una peor respuesta a las vacunas y una menor respuesta inmunitaria (defensas).
  • Piel: El déficit de zinc retrasa la sanación de heridas y es crucial para la curación de úlceras gástricas, especialmente en su inicio.
  • Neumonía: Una alimentación que asegura suficiente zinc puede acortar la duración de la neumonía severa y el tiempo de hospitalización por neumonía.
  • Hígado. El déficit de zinc en el hígado se da no solo en personas con cirrosis por abuso del alcohol, sino en el alcoholismo leve e incluso en enfermedad hepática no alcohólica
  • Señales de déficit de zinc

  • Debilidad y manchas blancas en las uñas
  • Pérdida del sentido del gusto y del olfato
  • Acné
  • Pérdida de apetito
  • Problemas oculares
  • Retrasos en desarrollo sexual
  • Problemas del crecimiento
  • Alopecia
  • Cansancio
  • Impotencia, infertilidad
  • Débil respuesta inmunitaria, susceptibilidad a procesos infecciosos
  • Aumento de colesterol sanguíneo
  • Lenta cicatrización lenta de heridas y lesiones en la piel
  • Trastornos de la próstata
  • Cantidades diarias recomendadas de zinc (según edad, sexo y embarazo o lactancia)

    De 0 a 6 meses: 2 mg* (*Ingesta recomendada)
    De 7 a 12 meses: 3 mg
    De 1 a 3 años: 3 mg
    De 4 a 8 años: 5 mg
    De 9 a 13 años: 8 mg
    De 14 a 18 años: Hombres, 11 mg; mujeres, 9 mg (embarazo 12 mg, lactancia 13 mg)
    A partir de 19 años: Hombres, 11 mg; mujeres, 8 mg (embarazo 11 mg, lactancia 12 mg)